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PobreEl mejor 
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Varios días pensando en el viaje y por fin estamos en la carretera, nos dirigimos a Ranon un pequeño pueblo de Asturias a 10 kilómetros de Avilés justo donde se encuentra el aeropuerto, para ganar tiempo aprovechamos todos los peajes, es algo mas caro pero merece la pena, llegando a las estribaciones de los Picos, estos nos dan la bienvenida con un aguacero que casi hace que detengamos el coche, caía agua como si fuera el diluvio universal, (ese que estudiamos de pequeños) pero como siempre ocurre tras la tempestad viene la calma y continuamos viaje con esa sensación de encontrarnos en un lugar distinto.
Para los que no conozcáis Asturias, es distinta, la gran cordillera que la divide forma profundos valles con una variedad de colores que ya quisiera cualquier pintor para sus cuadros, resulta sorprendente ver las casas construidas en las laderas, parecen estar sujetas con chinchetas como si de una postal se tratara y con ese paisaje distinto continuamos comiendo kilómetros a la autopista, atravesamos Mieres en un abrir y cerrar de ojos.
Tenemos Oviedo a tiro de piedra dejamos atrás la autopista de montaña, que con la calzada mojada y lo sinuoso del trazado es peligrosa, y tras Oviedo en un empujón Aviles y Ranon.
Hemos llegado, tenemos el aeropuerto a la vista y justo a la derecha vemos el Hotel Cristal, punto de encuentro y destino final de nuestro viaje, aparcamos y rápidamente nos vamos a la cafetería del hotel para tomar una cerveza fresquita que nos la hemos ganado, estamos en el primer sorbo cuando le suena el móvil a Bio, es Bulldog (Airsoft Asturias) que nos viene a buscar, no se hace esperar un minuto escaso y nos esta estrechando la mano y preguntándonos como ha ido el viaje, es la primera vez que nos vemos pero la sensación es como si ya nos conociéramos.
Entramos en la zona que tienen preparada como zona de acampada, no somos los primeros en llegar hay muchas tiendas ya montadas y según nos ven nos saludan y se presentan, paseamos la vista alrededor nuestro para cotillear un poco y vemos cuatro barracones y unas mesas de madera con toldos como comedor, nos presentamos a la organización para realizar la inscripción así nos enteramos de que contienen los barracones, dos de ellos son aseos y duchas otro es vestuario y el cuarto es la armería, tuvimos tiempo de visitar todos y de usarlo también claro. Pero lo que mas nos impresiono fue la armeria, parecía que habíamos entrado en el armero de una unidad SWAT, 20 o 30 M4A1 colocados en fila uno al lado del otro, con un numero similar de cascos situados en la parte superior, con percheros llenos de uniformes, trinchas, cantimploras, vamos un placer para la vista de un airsorfer.
Montaje de tiendas, cambio de ropa y cena fueron las primeras actividades realizadas, a partir de esta primera toma de contacto fue un no parar, realizamos primeramente una visita turística al impresionante terreno de juego, muchos, pero que muchos metros cuadrados de terreno, con varios caminos que lo cruzan, bosque cerrado, helechos, construcciones, y muchas mas cosas, no encuentro palabras para poder describir la sensación, el terreno es de lo mejor que he visto.
Primera partida: esa misma noche estrenamos el campo, después de distribuir los equipos pasaron a explicarnos lo que se pretendía hacer, en líneas generales era preparar una emboscada en uno de los muchos caminos que hay en el terreno de juego, y así se hizo.
La oscuridad le daba un toque mágico cada sombra formaba una imagen fantasmagórica , de esta peculiar forma iniciábamos la operación AMANECER ROJO, ya no paramos fue un continuo ir y venir, correr, saltar, arrastrarse, recibir impactos, darlos, reír y hablar durante esa noche y dos días mas. El ambiente fue muy bueno, en los pequeños descansos que tuvimos, además de poder intercambiar opiniones con el resto de los participantes, nos calmaban la sed con unas libaciones de sidriña escanciada como mandan los cánones, vamos sin tirarla al suelo, no se la cantidad de sidra que se bebió, pero seguro es que nadie paso ni hambre ni sed, la organización se preocupaba de que no la tuviéramos, nos facilitaron todo aquello que nos pudiera hacer falta.
Pero como siempre sucede las cosas se acaban, el domingo despertó y las horas de juego están por terminar, a la hora de comer comenzamos a levantar el campamento y dejamos todos los pertrechos preparados en el interior del coche, solo nos queda el final de fiesta, por ponerle un nombre, La barbacoa que nos vamos a meter entre pecho y espalda, eso no era comer, era devorar, no podíamos mas y la comida no se acababa, para poder tragar con facilidad, mas sidra, claro estamos en Asturies, no vamos a tomar Coca cola, tras el festín alimenticio y el correspondiente cafetito la organización sin aviso previo realizo un sorteo de material, es importante decir que nos quedamos todos perplejos pues no nos esperábamos esto, el sorteo nos dejo a todos contentos, pues todos y cada uno de los participantes tubo un recuerdo o mejor dicho muchos recuerdos de unos buenos amigos, los de Airsoft Asturias.
Personalmente los días pasados con ellos han sido maravillosos, no es mi primera macropartida, en todas he disfrutado jugando, pero ha habido algo distinto, un acercamiento, hermanamiento, no se como decirlo pero la sensación ha sido distinta.

Saludos